Kite Surf

No luches contra el viento: alíate con él y disfruta de la sensación de volar sobre las aguas del Atlántico.
Es fácil dejarse llevar por el relax y la tranquilidad del Hotel Misiana, pero fuera, en una vibrante Tarifa, esperan demasiadas experiencias como para quedarse quieto. Deja que nuestro alojamiento sea tu centro de operaciones y vive con nosotros la ciudad y todo lo que pueden ofrecerte sus alrededores.

No luches contra el viento: alíate con él y disfruta de la sensación de volar sobre las aguas del Atlántico.

Miles de personas allende los mares llegan a Tarifa para ser testigos de unas condiciones meteorológicas inigualables y para conseguir domar a los vientos del Este y del Oeste, del Norte y del Sur, que se refugian en esta localidad gaditana.

El pescado que llega a nuestras costas, el marisco, la fruta y la verdura que asoman de cada centímetro de esta tierra fértil bendecida por los elementos;

El Parque Natural de los Alcornocales y el Parque Natural del Estrecho, con su frondosidad, sus cascadas y ríos, con su corcho oculto tras la corteza de los árboles.

Adéntrate en las zonas menos accesibles de los alrededores de Tarifa, en esos rincones ocultos destinados solo a los que se atreven a conducir estos automóviles “off-road”, a los conductores más osados.

La Sierra de San Bartolomé cuenta con algunos puntos de escalada vertiginosos. Placas de hasta 75 metros salpican esta zona tarifeña que saluda a la ciudad desde lo alto, mientras buitres leonados observan avezados a los desafiantes escaladores.

Tarifa no puede dar la espalda a su horizonte, y en él siempre aguarda, estoico, Marruecos.

Trepar dunas de arena blanca, cruzar terrenos embarrados, alcanzar el Santuario de la Luz…

Mécete a merced del viento sobre las aguas de las playas de Tarifa, sobre los senderos de la Isla de las Paloma o los miles de alcornoques de uno de los parques naturales más sorprendentes de Andalucía.

Cabalga a lomos de un caballo en la orilla de todo un continente: las playas de Tarifa te cederán su suave pisada, sus monumentales dunas y las postales del Parque Natural en el que descansan.

Si el estrecho de Gibraltar maravilla desde su misma superficie por ser el lazo de unión entre dos continentes, no es menor el asombro que espera, diligente, bajo sus aguas.

El agua, el viento y el tiempo han esculpido las paredes de algunas de las gargantas más impresionantes de Andalucía.

Los efusivos saltos de los delfines, el lento sumergir de las orcas, la belleza de los cachalotes sondeando la superficie de las aguas del Estrecho, algunas de las más transitadas del mundo. Súbete a un barco y sé testigo de la auténtica vida de Tarifa.

Sea cual sea la época del año en Tarifa, un paseo en bicicleta te ofrecerá las estampas de una naturaleza exultante, de playas y dunas, de árboles ancestrales y de ríos que han conseguido resistir al tiempo con su curso inagotable.

Si de algo están bañadas las tierras andaluzas es de unos exquisitos caldos.

Desembarcos árabes, invasiones cristianas… Desde la prehistoria, las huellas de edades pasadas se dibujan en cuevas como la del Moro, en restos arqueológicos como Baelo Claudia, que miran al mar frente a una duna dorada.

La primavera regala al Parque Natural del Estrecho y al Parque Natural de los Alcornocales paletas de color casi imposibles; el verano los ilumina con dorados, mientras el otoño los viste de ocres y rojos profundos; el invierno llega con suavidad y mece las ramas de los quejigos y los acebuches…